
La caída de tu cabello,
valorada por un médico.
Cuentas tu caso. Subes cinco fotos. Un médico con cédula las revisa, una por una, y decide qué procede contigo. No hay atajo: hay una persona leyendo lo tuyo.
Tres pasos,
y un médico al final
El cabello no se lee con una selfie. Por eso este camino te pide más al principio — y te devuelve criterio real al final.
Cuentas tu caso
Respondes un cuestionario clínico sobre tu caída: desde cuándo, cómo empezó, qué has probado, tus antecedentes y lo que tomas.
Subes cinco fotos
Cinco ángulos de tu cuero cabelludo y tu línea de implantación. Con eso el médico ve lo que una foto suelta nunca muestra.
Un médico revisa y decide
Aquí no hay nada automático. Un médico con cédula lee tu cuestionario, ve tus fotos y decide qué procede en tu caso. Te avisamos en cuanto lo revise.
Tres desenlaces.
Uno de ellos es que no.
Mandar tu caso no significa que salgas con un tratamiento. Significa que alguien con criterio lo va a ver. Estos son los tres finales posibles, y los decimos antes de que empieces.
Te autoriza tratamiento
Si tu caso es candidato, el médico firma una fórmula magistral tópica preparada para ti. Antes de confirmar ves qué incluye. Este es el único momento en que hay un cargo.
Aquí se cobraTe deriva a consulta presencial
Hay caídas que no se resuelven a distancia: piden exploración, estudios o una mirada en persona. Si la tuya es una de ellas, te lo decimos y te orientamos a dónde seguir.
Sin costoTe pide mejores fotos
Si lo que subiste no permite valorar, te decimos exactamente qué repetir y cómo. Vuelves a subirlas y el médico revisa otra vez.
Sin costoTu caso no lo lee
un sistema. Lo lee un médico.

Dra. Minerva Gómez Flores
Dermatóloga y tricóloga · Diseñó el protocolo capilar de Tezia
Dermatóloga por la Universidad Autónoma de Nuevo León, certificada por el Consejo Mexicano de Dermatología, Investigadora Nacional SNI Nivel II y ex-presidenta de la Academia Mexicana de Dermatología. Ella escribió el protocolo capilar de Tezia y revisó ítem por ítem las 21 preguntas que vas a contestar: qué se pregunta, en qué orden y qué respuesta enciende una alerta. Ese es el criterio con el que se lee tu caso. Y quien lo lee, lo decide y lo firma es un médico con cédula, no un algoritmo. La valoración a distancia es un primer filtro clínico y no sustituye una consulta presencial; ante señales de alarma, busca atención profesional directa.
Pagas sólo si
un médico autoriza
Mandar tu caso no tiene cargo. Si el médico te deriva a consulta, no pagas. Si te pide repetir fotos, no pagas. El cobro existe en un solo escenario: cuando autoriza una fórmula preparada para ti — y ves qué incluye antes de confirmar.
Revisar tu caso no tiene cargo
Envías cuestionario y fotos, y un médico los revisa. Si su decisión no es autorizar tratamiento, ahí termina y no pagas nada.
Nada se cobra en automático
Si te autoriza, primero ves qué incluye tu fórmula y cuánto cuesta. El cargo ocurre después de que tú confirmas, nunca antes.
Una preparación, no un estante
Lo que pagas es una fórmula magistral hecha para tu caso, con responsable sanitario en la etiqueta. No es un producto de anaquel con tu nombre encima.
Lo que esto no es
Preferimos que lo sepas antes de empezar y no después de pagar.
No es un diagnóstico automático
Nada aquí lee tu cabello por su cuenta ni te devuelve un veredicto al instante. Lo que hay es un médico con cédula que revisa tu caso y decide.
No sustituye una consulta presencial
Hay hallazgos que sólo se ven en persona y estudios que sólo se piden en consulta. Si tu caso los necesita, el médico te lo dirá en vez de tratarte a distancia.
No prometemos un resultado
La respuesta al tratamiento varía entre personas y depende de la causa, del tiempo de evolución y de la constancia. Nadie serio te puede garantizar un desenlace.
Tu caída tiene una causa.
Empieza por que la vean.
Cuentas tu caso, subes cinco fotos y un médico con cédula lo revisa. Te avisamos en cuanto lo haga.
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